top of page

Cosas que he aprendido de las relaciones en estos años.

  • 21 feb 2023
  • 5 Min. de lectura

Tengo 24 años y desde pequeña he estado enamorada del amor, lo he estudiado, leído los libros, visto las películas, escrito los poemas, y todo eso desde los 7 hasta los 16 años y luego, mucho después de empezar mi carrera universitaria, cuando empecé a relacionarme con intenciones de noviazgo, fue que empecé a entender y descubrir poco a poco lo que era y no era el amor. Con esto, no quiero decir que lo sé todo sobre el amor, porque creo que aprendemos de la vida a medida que crecemos, pero sí tengo alguna que otra sabiduría que compartir.


  1. No hay una fórmula mágica para conseguirlo, ni un libro de recetas para el amor perfecto, depende de las personas que conformen la pareja, su manera de ver el amor y los acuerdos a los que lleguen en conjunto. Las parejas están conformadas por personas con visiones e historias de vida diferentes, esas individualidades también nos impulsan a tomar decisiones dentro de la relación, lo que para una pareja puede ser anticlimático (ejemplo: tener cuartos separados) para otras puede funcionar a la perfección, y siempre que ambas partes se sientan cómodas y los acuerdos sean sanos, las diferencias están bien.

  2. Todas las relaciones son salvables, si ambas partes están dispuestas a trabajar en mejorarse a sí mismos. Excluyendo las dinámicas de parejas tóxica, donde existe cualquier tipo de abuso o violencia (el cual nunca debe ser romantizado), el principio de la terapia de pareja es que toda relación es salvable, siempre y cuando las dos personas tomen responsabilidad de sus errores y esté dispuesta a trabajar y llegar a acuerdos para que la relación y se respeten ambas partes y puntos de vista.

  3. En una relación no es importante sólo la comunicación, sino la empatía y la comprensión. Las dos partes involucradas dentro de una relación pueden tener las mejores intenciones al comunicarse, sin embargo, sin los otros dos componentes mencionados, la comunicación no llega a ninguna parte. La empatía nos ayuda a hacernos una idea de los motivos y sentires detrás de las conductas y palabras de la otra persona, la comprensión nos ayuda a internalizar que, aunque no estemos de acuerdo o miremos las cosas de un punto de vista diferente, tanto el otro como yo tenemos derecho a expresarnos y nuestros sentires son totalmente válidos.

  4. Con la pareja correcta, podemos tener una relación mientras estamos sanándonos a nosotros mismos. Desde un punto de vista muy personal, de alguien que terminó relaciones por mucho tiempo ya que tenía que trabajar en sí misma, sin embargo, al entrar en mi relación actual me di cuenta que podía trabajar en mí misma estando en una relación, ya que cuento con una pareja que apoya mis decisiones, mi necesidad de tiempo para mí misma

  5. El amor no es enamoramiento, es una decisión activa. Cuando hablamos de amor, hablamos de la parte de la experiencia humana donde ya hemos pasado la fase de atracción e idealización inicial, donde tomamos la decisión consciente de estar con la otra persona, donde la pareja establece acuerdos y límites de la relación, donde ambos conocemos qué puede y no puede dar la otra persona y aún así tomamos la decisión de aceptar lo que el otro puede darnos.

  6. El amor todo lo soporta, pero no siempre tiene que hacerlo. De nuevo, quiero aclarar que esto no se refiere bajo ninguna circunstancia a una relación donde existe abuso físico o psiológico de ninguna manera. Muchas veces nos hacemos la ilusión de que las relaciones como son salvables en cualquier circunstancia, deben soportar todas las adversidades, todos los malentendido y muchas veces, hasta las infidelidades. Sin embargo, si una de las dos partes no está de acuerdo, o siente que uno de sus límites está siendo irrespetado y no desea continuar con la relación está en su derecho de hacerlo. Es nuestro deber y responsabilidad con nosotros mismos y el otro el reconocer cuando la relación nos hará infelices.

  7. Parte de elegir a la pareja indicada, tiene mucho que ver con conocer y hacer valer tus límites. Aunque no es necesario sanar todo de nosotros para estar en una relación, es importante tener en cuenta las cosas que estamos y no estamos dispuestos a aceptar, de esto depende tener una relación sana y de la que ambas personas puedan beneficiarse, y nos evita el entrar en relaciones que a largo plazo nos harán más daño que bien.

  8. Las relaciones funcionan cuando compartimos valores, metas e intereses. Por mucha atracción que haya, debemos compartir ciertos valores esenciales con la otra persona para tener una relación sana, ¿dónde se ve la otra persona en 5 años? ¿le gustaría a esa persona tener hijos eventualmente? ¿tenemos la misma visión sobre ciertas ideaologías? Esto va de la mano con lo mencionado arriba, si para nosotros la religión no representa una incomodidad y es algo que podemos ceder, entonces es más seguro que nuestra relación funcione, si nos identificamos como aliados de la comunidad LGBTIQ y la persona con la que queremos tener una relación viene de un contexto homofóbico y no está dispuesto a ceder en ello, entonces, una relación con esta persona sólo nos traerá incomodidad. Es importante tener valores, metas e intereses comunes, pero además que los individuales se compaginen para que la relación sea duradera.

  9. Para alcanzar una relación sana, es necesario despojarse de los amores de película. Todo el tiempo consumimos el amor idealizado, y este es presentado de diferentes maneras, relaciones abusivas idealizadas, amor a "primera vista", sacrificarlo todo por amor, el pelear y luchar por alguien que nos da son migajas de amor, es importante quitarse los lentes del amor idealizado y entender que el amor real, no es el de las canciones, ni de las películas, mucho menos el de los libros, el amor real es el que se construye en la pareja.

  10. Conoce tus lenguajes del amor y los de tu pareja. ¿Cómo te gusta ser amado? ¿Cómo amas? En una relación amorosa saludable, intentamos entender y verbalizar nuestras maneras preferidas de recibir afecto, al mismo tiempo, conocemos el de nuestra pareja, hay personas que ven el amor como palabras de afirmación, otras como tiempo de calidad... Debemos amar no solo desde el entendimiento de nuestros lenguajes del amor, sino tomando en cuenta los de las personas en nuestras relaciones.

En fin, realmente todas las relaciones son my diferentes, como comentaba anteriormente, pero estas son algunas cosas a tener en consideración a la hora de tener una relación sana, responsable y sobre todo, consciente. Comenten dudas, preguntas, ¿qué otras cosas les gustaría abordar dentro del tema de relaciones?


Gracias por leerme y hasta la próxima semana.

Comentarios


1b59ffa078abc55f03f859a3f3144d4a.jpg

¡Gracias por visitar el blog!

Asegúrate de dejar tu comentario, si te ha gustado el contenido o tengas algo que aportar a la conversación me encantaría leerlo. Además, puedes suscribirte para recibir notificaciones de las publicaciones.

Let the posts
come to you.

Thanks for submitting!

  • Facebook
  • Instagram
  • Twitter
  • Pinterest

Contáctame aquí

¡Gracias!

bottom of page