Confía en ti mismx y lo mejor llegará
- 24 ago 2023
- 5 Min. de lectura
Mi vida ha dado un giro drástico en 3 meses...
Para darles un poco de contexto, en 2020, plena pandemia, gracias a la ayuda de una de mis amigas, logré encontrar un trabajo en una empresa de call center, si me conocen, y hemos hablado, probablemente sepan cual es... Y me dediqué completamente a esta empresa por 3 años, empecé como agente, haciendo llamadas, pasé a Subject Matter Expert y en el último mes y medio en el que estuve en la empresa, me desempeñé como Team Leader. El trabajar en esta empresa me permitió trabajar y estudiar hasta terminar mi carrera universitaria, fue mi primera experiencia laboral con un salario mínimo, además de permitirme mantener las cuentas de 3 personas + 3 gatos además de las mías. Por esta oportunidad, estoy realmente agradecida.
Sin embargo, desde el principio fue una experiencia difícil, desde tener una persona por encima de mí que me sobrecargaba de trabajo, aún siendo una agente, y luego recurría al abuso verbal y la intimidación, además de el volumen alto de trabajo y los horarios aleatorios y cambiantes... Sentía que esto me quitaba motivación de las otras tareas que debía desempeñar, e incluso, me sentía como si ya no pudiese tener tiempo de entretenimiento, cuando sí lo tenía, o lo pedía, sentía que mi posición detro de la empresa se iba a ver amenazada.
Al mismo tiempo, esta empresa me asignó el mejor jefe que he tenido al día de hoy cuando me convertí en SME, alguien que valoraba el trabajo pero al mismo tiempo a las personas que trabajaban para él en ese momento. Entonces el ir a trabajar, con todos esos otros problemas que aún tenía, se convertía en algo menos tortuoso. Y luego, me tocó también llegar hasta esa posición, sin ningún tipo de entrenamiento administrativo por parte de la empresa, bajo constantes amenazas de que iba a perder mi trabajo, y además, queriendo seguir los pasos de mi ex jefe, pero sin la libertad para poder hacerlo, a eso le podemos añadir el hecho de que estaba demasiado quemada y me había dado por vencida a la posibilidad de hacer un verdadero cambio.
Al mismo tiempo, estaba trabajando en otros proyectos independientes, que aunque me llenaban hasta cierto punto, no se estaba avanzando mucho, debido a las limitaciones que otros imponían, por lo cual en ese aspecto también me sentía bastante frustrada, quemada y honestamente, hasta cierto punto realmente molesta.
Esto provocó en mí la necesidad de un cambio de ambiente, en el primero, decidí tomarme unas vacaciones, y en el segundo, decidí separarme del proyecto, lo cual fue algo bastante doloroso.
Lo que me lleva al segundo punto, en junio logré viajar a Atlanta a visitar a mi novio por dos semanas (si no han visto el video de la sorpresa, puedes chequearlo aquí), conocer a sus amigos, los sitios a los que le gusta ir, y la ciudad en general...
Fue un respiro de aire fresco, considerando que no tenía que lidiar con todas las expectativas inalcanzables de mi trabajo (estar todo el día de reunión en reunión mientras me asignan más cosas que no puedo hacer estando en una reunión, promesas de mejoras en cuento al ambiente y las condiciones para los agentes que siempre quedaron sin cumplir).
El descanso de mi dinámica laboral me permitió darme cuenta que, aunque los trabajos pueden ser exigentes, existen otros trabajos con condiciones dignas y que toman en cuenta que el colaborador es un ser humano, mejoran su clima laboral y el aprecio hacia sus colaboradores, y eso era algo que yo no estaba recibiendo en mi trabajo anterior, y cuando regresé estaba dispuesta a trabajar en eso desde mi posición, pero al llegar encontré con supervisores que no se habían preocupado por 1. Hacer su trabajo 2. Ver que las responsabilidades que había delegado se llevaran a cabo, lo cual me terminó costando el doble de trabajo a mí, y la tranquilidad de nuestros clientes.
Fue entonces cuando me di cuenta de que, en primer lugar me estaba preocupando por mejorar un clima laboral por el que las personas que estaban por encima de mí no estaban dispuestas a trabajar, porque no estaban muy interesados en mejorar procesos y tampoco en buscar maneras de quitarle carga laboral a los agentes. Así que me di cuenta que no estaba haciendo nada ahí, solo sentirme miserable y proyectar eso en el trabajo.
Así que justo el día que regresé, vi todo eso y me di cuenta de que estaba en un círculo vicioso, y aunque me diera un miedo horrible y espantoso el estar sin trabajo nuevamente, el clima laboral no era digno y por tanto, el trabajo no era de calidad, ese lunes presenté mi renuncia.
Todo esto hizo que mi mundo diera un giro de 180, pasé de percibir un sueldo a no percibir, lo cual hasta cierto punto no me había afectado -hasta este momento- porque logré ahorrar algo alrededor, esto significaba que tenía muchísimo tiempo libre, el cual dediqué a mis lecturas, a escribir, y era increíble la cantidad de ideas que me llegaban solo por haberme quitado el peso de un trabajo asfixiante de encima, logré descansar un montón, dormía mucho más y por tanto estaba más tranquila.
Al mismo tiempo buscaba otras maneras de ser productiva dentro de mi dinámica familiar, y con ello accedí de nuevo a la felicidad que me traía el cocinar, por lo que empecé a cocinar todos los días para poder quitarle algo de la carga a mi mamá.
Por otra parte estuve saliendo al mercado laboral, aunque no quedé en un trabajo afín a mi carrera, logré sí hacer entrevistas y observar las compensaciones que se le ofrecen a profesionales dentro de mi carrera (probablemente haga una entrada sobre eso más adelante), solo que esta vez sabía un poco más lo que estaba esperando del trabajo, la compensación, horarios, y demás.
En este momento, ya he conseguido un trabajo donde estoy más tranquila, se respeta mi valor como colaboradora, y por qué no, la paga es muy buena, al mismo tiempo estoy poniendo más energía en proyectos personales creativos que me tienen muy emocionada, y no estoy a final del día exhausta y sin poder hacer las cosas que me gusta.
Todo esto para decirles que hace un mes decidí tomar un riesgo, tenía muchísimo miedo a repetir circunstancias del pasado, pero al meditarlo y tomar el riesgo priorizando mi salud (con todo lo que ello abarca), la vida, Dios, el universo, etc, ha conspirado a mi favor para que las cosas se den lentamente, lo cual me ratifica que es la decisión correcta. No tengan miedo a tomar decisiones arriesgadas, al final del día esa decisión puede ser clave para pasar de la vida que tienes, a la vida que deseas tener.












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